Consejos para cuidar a tus mascotas en verano

El verano es la época más esperada por todo el mundo. Por fin llegan los días de descanso después de muchos meses de estudio y trabajo durante el año. Sin embargo, no todos viven la época estival de la misma forma. Tus mascotas requieren cuidados más exhaustivos para enfrentarse a problemas tan comunes como la deshidratación, los golpes de calor o las quemaduras solares.

Estos son algunos consejos que desde nuestra veterinaria en Villava os damos para evitar que tus animales padezcan problemas y complicaciones en la salud durante los meses de calor:

Mucha hidratación: En verano es imprescindible que los animales cuenten en todo momento con agua limpia y fresca a su disposición. El agua es importante durante todo el año, pero especialmente en verano es uno de los mejores métodos para contrarrestar el calor. Hay que cambiar con regularidad el agua del cuenco de tu mascota para evitar que se acumulen bacterias y mosquitos.

Baños refrescantes: En esta época el agua no solo es importarte para dar de beber a tu mascota, sino que también son muy recomendables los baños refrescantes que le ayuden a regular la temperatura. Las horas en las que el sol da más directamente, entre las 12 y las 16, pueden ser las más adecuadas para bañar a tu animal. Recordar que si el baño es de agua salada, depués debéis bañarle con agua dulce para eliminar restos de arena y sal que puede ser muy irritativa para la piel.

No dejarlo solo en el coche: Uno de los errores más comunes en el verano es dejar a tu mascota sola en el coche mientras vas a hacer la compra, algún recado, etc. Aunque solo sean unos minutos, esto puede ser muy peligroso para el animal ya que los vehículos no cuentan con la ventilación adecuada y no puede beber agua por su cuenta en el caso de tener sed. Además, la temperatura interior de un coche al sol alcanza temperaturas mucho mayores a las del exterior, pudiendo provocar un golpe de calor en tu mascota.

Cuidado con los parásitos: Las garrapatas, las pulgas o los mosquitos están a la espera de encontrar su próxima victima. Además de provocar molestias a nuestras mascotas, pueden llevar a que contraigan enfermedades más graves como la leishmaniosis. Es importante proteger a los animales con pipetas y collares antiparasitarios efectivos.

Evitar las quemaduras en las patas: Debido a las altas temperaturas, algunos materiales como el cemento, las piedras o la arena se calientan y pueden provocar quemaduras en las almohadillas de las patas de los animales. Para evitarlo procura no pasear a tu mascota en las horas más perjudiciales y calurosas del día.

Adaptarse a los hábitos alimenticios: El calor del verano puede provocar que tus mascotas no tengan tanto apetito como el resto del año. Es importante estar atento a estos cambios y, siempre con un asesoramiento previo del veterinario, puedes reducir la cantidad de comida. Además, también es importante mantener un ciclo regular en su alimentación para no provocar problemas intestinales.

Con estos consejos podrás hacer que el estilo de vida de tu mascota no sufra durante los meses de verano, y de este modo evitar problemas y que su salud sea la adecuada.


Ha llegado el invierno: prepara a tu perro para el frío en tu clínica veterinaria

Una vez hemos pasado la temporada estival muchos dueños se despreocupan de mantener el pelaje de su perro en las condiciones óptimas. El pensamiento de que una capa de pelo más gruesa y un pelaje largo ayudarán a mantener a nuestros canes en la temperatura ideal es muy común, pero también se debe tener en cuenta la muda otoñal.

La mayor parte de los perros mudan en pelo dos veces al año, coincidiendo con la primavera y el otoño. Este cambio de pelaje coincide con los ciclos de cambio de luz y tiempo de las estaciones, por lo tanto, si un perro pasa la mayor parte del tiempo en casa sin ser afectado por la luz solar o la temperatura natural, puede llegar a mudar constantemente el pelo.

Si observamos que nuestro can está en plena época de muda, es una oportunidad perfecta para llevarlo a nuestra peluquería canina de Pamplona. Del mismo modo que un especialista sabe que el pelaje protege del calor y ayuda a la refrigeración del animal y por lo tanto, se debe cortar en su justa medida, conoce qué cuidados son necesarios en una etapa tan fría como el invierno pamplonés.
Dejar que el pelaje crezca sin ninguna supervisión puede no ser una buena idea, ya que aunque ayude a proteger del frío, se debe controlar que la muda sea correcta, ya que la presencia de parásitos o las alergias puede aumentarla. Por eso es recomendable acudir a una clínica veterinaria para asegurarse de que el manto de nuestro perro está en las condiciones óptimas.

Una peluquería canina de confianza es lo más importante

Es importante que su peluquera canina sepa de qué longitud debe ser el corte para que esté suficientemente protegido para el frío, de la misma manera que un pelaje demasiado largo puede predisponer a que nuestra mascota tenga parásitos sin que los veamos o incluso retener humedad produciendo problemas en la piel, siendo problemas que los veterinarios de pamplona conocemos de sobra. Unas patas o incluso un abdomen mojado puede influir en la salud de la piel del perro. Problemas como la dermatitis, caída excesiva del pelo o la ya mencionada muda demasiado abundante puede ser resultado de una piel mal cuidada a causa de un pelaje no adecuado.

Los veterinarios en Pamplona deben tener los conocimientos necesarios para saber qué cuidados requiere una raza específica, ya que no todos los perros requieren de la misma atención, corte e incluso puede variar en gran medida el tipo de muda de una raza a otra. Los perros más pequeños y con pelo largo pueden sufrir mucho en una temporada con frío intenso y una humedad elevada, por ello se debe acudir a un especialista que sepas que va a darle el mejor cuidado posible.

Buscar siempre el mejor cuidado posible

A la hora de cuidar de nuestro perro, tomar una decisión respecto al precio es la peor decisión posible. A la hora de preparar el pelo no solo debemos tomar en cuenta el corte de pelo, asegurarnos de que no se quede en lo estético, sino que la visita a la clínica veterinaria en cuestión resulte un viaje fructífero. Que se aplique el corte necesario para su raza y la época indicada. Que también sirva para revisar el estado de la piel del can. Que de esa visita puedas obtener también los consejos de un profesional para conseguir el mejor cuidado y evitar posibles enfermedades o molestias.
Si nos preocupamos de cortar el pelo a nuestro compañero, también nos preocupará que se efectúe por parte de un profesional cualificado y lo que es más importante, alguien en quien confiamos tanto como nuestro perro confía en nosotros.


En otoño aumenta el riesgo de contraer la tos de las perreras

En esta época del año es muy habitual que nuestros perros se enfríen por cambios bruscos de temperatura o al mojarse por la lluvia y no secarse bien. Una de las enfermedades más comunes es la tos de las perreras, una enfermedad altamente contagiosa.

¿Qué es la tos de las perreras?

Una infección de las vías respiratorias altas, cuyo nombre científico es Traqueobronquitis Infecciosa Canina. Causada por una combinación de agentes infecciosos víricos junto con un conjunto de bacterias, entre ellas, la Bordetella bronchiseptica. En principio no es una enfermedad grave, pero no tratarla a tiempo puede derivar en infecciones secundarias mucho mas importantes.

Perros inmunodeprimidos, cachorros y aquellos con problemas respiratorios y cardiacos preexistentes tienen un mayor riesgo de complicaciones. Debemos estar atentos a cualquier síntoma para que un profesional lo revise lo antes posible.

Se llama “tos de las perreras” porque es habitual en colectividades, como guarderías, perreras o incluso en exposiciones.

¿Cómo se contagia?

Cuando el perro tose o estornuda, expulsa diminutas gotitas que quedan en suspensión en el ambiente y que contienen el agente infeccioso, que al ser inhaladas por otro animal le contagian la enfermedad. No afecta a las personas pero sí pasa muy rápido de perro a perro.

El mayor factor de riesgo es que tu perro juegue, se relacione o permanezca cerca de un perro enfermo. En residencias caninas, refugios, o casas con varios animales, es casi inevitable el contagio si no se aísla a tiempo al animal enfermo.

¿Cuáles son los síntomas?

Los más comunes son la tos seca y persistente y secreción de flemas. En algunos casos, la irritación de garganta puede dar lugar a vómitos y carraspeos como si el animal tuviera “algo atascado”, especialmente si hace algún esfuerzo o ladra. El aumento de temperatura corporal puede ser signo de infección.

¿Cuándo debemos acudir al veterinario?

Si mi perro estornuda mucho, tose o su nivel de energía y apetito disminuyen considerablemente siempre es recomendable acudir a una clínica veterinaria.
Es muy importante que un profesional haga un diagnóstico adecuado para un tratamiento preciso.  Nunca se deben administrar medicamentos que no hayan sido prescritos por un veterinario, pues podrían tener consecuencias muy graves para la salud del perro.

¿Cuál es el tratamiento?

Generalmente, antiinflamatorios para la irritación de garganta y antibióticos, aunque estos no son eficaces en la infección vírica. Puede ser necesario administrar otros medicamentos para controlar la tos o bajar la temperatura; cada caso es distinto.

Durante el tiempo de recuperación es importante asegurarnos de que come y bebe lo suficiente. Debemos ofrecerle pequeñas cantidades de comida de calidad, preferentemente húmeda, para que le sea más fácil tragarla y nos ayude a mantenerlo hidratado. Evita los cambios bruscos de temperatura y limita los paseos. El ejercicio físico y el frío pueden hacer que empeore. El uso de humidificadores puede ser muy útil, también evitar el uso de collar (mejor un arnés) que irrita la garganta así como los productos de limpieza, ambientadores y humo. Y, por supuesto, mucha paciencia y cariño.

¿Existe alguna vacuna?

Sí, pero no todas las vacunas que hay en el mercado tienen la misma efectividad. Busca un veterinario en Pamplona que te asesore sobre cuáles pueden ser las indicadas para tu perro.

La mejor prevención sin duda es mantener a nuestro perro abrigado y lejos de otros animales que veamos que tosen, especialmente en épocas frías. Evita los parques caninos o sitios donde se reúnan muchos perros. Extrema la higiene de su cama y las zonas de la casa donde esté habitualmente.  Si se moja,  asegúrate de que queda bien seco para que no se enfríe.


Nuestras Mascotas y el Otoño

El otoño ya está aquí (o eso debería). Una estación de cambios meteorológicos bruscos y una época en la que debemos estar más pendientes de nuestra mascota. Porque sabemos que la prevención siempre es nuestra mejor aliada para después no tener que lamentar.

Por eso es importante tener en cuenta unos cuantos consejos para poder ayudar a que nuestros perros y gatos pasen esta temporada del año de la mejor manera posible.

Aquí van cinco:

Primero: Desparasitación

Mantén a tu mascota protegida frente a parásitos externos. Es sabido que la mayor carga parasitaria se da en los meses de calor, pero cada vez el otoño y el invierno son más suaves, y la humedad hace que la prevalencia de los parásitos sea cada vez más elevada en estos meses. Por eso, no dudes en seguir protegiendo a tu mascota para evitar enfermedades transmitidas por parásitos. Recuerda: prevención.

Segundo: Hay que evitar los cambios bruscos de temperatura

Debemos proteger a nuestras mascotas frente al frío y la lluvia. Tener un pelo cuidado, libre de nudos, con la muda hecha favorecerá que su piel esté mejor cuidada actuando mejor como barrera defensiva. Si su mascota tiene el pelo corto o bien se lo ha cortado en la peluquería, recuerden la importancia de, en determinados casos, usar abrigos para protegerlos del frío. El pelo les protege frente a temperaturas extremas, y en ausencia del mismo, es necesario recurrir a las prendas que se venden en nuestra tienda especializada.

Tercero: Lluvias y charcos

Vivimos en un entorno privilegiado, verde, fresco, con el monte cerca de nuestras casas. El otoño trae lluvias, que lavan las laderas de nuestros montes y forman charcos donde nuestras mascotas pueden beber en nuestros paseos diarios. Pero no deben hacerlo. Esos charcos de aguas estancadas pueden ser reservorio de parásitos que pondrán en jaque la salud de nuestros amigos. De esta manera, y proporcionando una desparasitación interna eficaz y de calidad, podremos evitar las molestas gastroenteritis provocadas por éstos parásitos.

Cuarto: Control de peso

Como es lógico, con la llegada del otoño-invierno y el frío, es menor el tiempo que pasamos con nuestras mascotas de paseo, siendo menos el ejercicio diario que realizan. Es importante ajustar la dieta de nuestros perros a sus necesidades diarias. A menor ejercicio, menor ración, y de esta manera evitar problemas relacionados con el sobrepeso, que a la larga tantos problemas de salud pueden ocasionar. Pero recuerda, que aunque apetezca menos, siempre es necesario que tengan su tiempo de disfrutar al aire libre. Ejercicio y paseos, siempre.

Quinto: Articulaciones y geriatría

Sabemos que el otoño es temporada de cambios de presiones, temperatura, y lógicamente, estos cambios afectan de manera notoria en la salud de nuestras mascotas más longevas. Recordar que existen terapias de diversos tipos para ayudar a nuestros viejecitos y que no sufran ese dolor crónico sordo que se agudiza en ésta época, y que muchas veces no reconocemos y lo achacamos a que se han vuelto gruñones con la edad.