Consejos sobre alimentación sana para tu mascota

Algunas de las consultas más habituales que recibimos en nuestra clínica veterinaria están relacionadas con la alimentación de las mascotas. Cuestiones sobre qué puede o no puede comer un perro o gato, en qué cantidad, comida cocinada, comida cruda, sobras, pienso, latas, etcétera.

No falta quien periódicamente va cambiando de marca y tipo de comida, no sabemos muy bien por qué motivo. Si algo hay que tener en cuenta a la hora de elegir comida para mascotas, es la calidad de ese alimento y si aporta los ingredientes necesarios para mantener tu animal a salvo de enfermedades.

En primer lugar, en una clínica veterinaria siempre aconsejaremos alimentar a los perros exclusivamente con alimentos indicados para ellos. Algo que parece de sentido común, aunque no sería la primera vez que atendemos una urgencia en nuestro servicio 24 horas por culpa de una intoxicación alimentaria como consecuencia de una imprudencia o del desconocimiento.

Importancia de llevar una alimentación equilibrada

Un perro tiene unas necesidades nutricionales muy diferentes de las de una persona. Para empezar, son casi exclusivamente carnívoros, lo que significa que la mayor parte de su dieta debe estar formada por proteínas de origen animal.

Todo lo demás es complementario, aunque también se les debe proporcionar para garantizar su bienestar y ahorrar visitas innecesarias al veterinario: carbohidratos, vitaminas, ácidos grasos, aminoácidos, fibra…

La edad del perro también determinará cuál será la alimentación más indicada para él. Otros factores a tener en cuenta son el tipo de actividad, la raza, el tamaño del animal y la existencia de posibles intolerancias o alergias a algunos alimentos. Estos últimos factores podrán ser explorados fácilmente en una sencilla consulta veterinaria.

Una vez determinada cuál es la alimentación más equilibrada y recomendable para un determinado animal, llegará el momento de elegir entre la gran variedad de comida para mascotas que hay en el mercado.

No obstante, desde nuestra experiencia en el campo de la salud y el bienestar animal, nos decantamos por aconsejar piensos comerciales que hayan sido elaborados con ingredientes naturales y sanos, que sean de buena calidad y estén bien balanceados.

La alimentación natural de los perros

Para empezar, una alimentación natural sana no incluye subproductos animales. El aporte de carne fresca, sin conservantes ni otros aditivos artificiales, es el primer paso para garantizar una alimentación de calidad a nuestros perros.

El concepto de dieta mediterránea puede ser perfectamente extrapolable a la dieta canina: el empleo de carne y pescado frescos, fruta, verduras, cereales como el arroz y el aceite de oliva son imprescindibles en una alimentación sana, completa y saludable.

Existen hoy en día en el mercado piensos que, además de los ingredientes indicados, incluyen en la elaboración de sus recetas otros elementos naturales que ayudan además a reforzar el sistema inmunitario de tu mascota, mejorando la salud del animal.

A partir de estas materias primas, se puede elegir la gama de pienso más aconsejable para cada perro en función de los factores ya mencionados antes (edad, tamaño, actividad, etc.).

Y también para gatos

Indudablemente, lo mismo que decimos sobre los beneficios de una dieta natural para los perros es de completa aplicación para los gatos. La diferencia está en que el aporte proteico para ellos debe ser aún mayor que en el caso de los perros.

Es muy sencillo darles una alimentación saludable a nuestras mascotas. Y siempre, en caso de duda, puedes consultar con tu veterinario, que te aconsejará el que mejor se adapte a las necesidades de tu mascota.


Los mejores consejos sobre alimentación canina

En ocasiones tendemos a creer que mimar a nuestros perros es la mejor manera de cuidar de ellos. Verdaderamente, el cariño y la delicadeza en el trato no serán algo que desaconseje un veterinario jamás.

Eso no significa que no haya que enseñarles límites, siempre de una manera respetuosa y utilizando metodologías en positivo. Todo propietario debería tener unos conocimientos básicos sobre educación canina y saber aplicarlos. Y, así como la buena educación no está reñida con el cariño, la correcta alimentación del perro debería ser también otra de las asignaturas de obligado conocimiento para todos los propietarios.

Sin embargo, lamentablemente no es así y en no pocas ocasiones hemos tenido que recibir a pacientes de urgencias en nuestra clínica veterinaria, afectados por la ingestión de algún tipo de alimento absolutamente contraindicado para un perro. Esos propietarios, en su desconocimiento, creían estar dándole un mimo a su perro al permitirle comer algo que, en realidad, era nocivo para su salud.

Consejos de los veterinarios de Pamplona sobre alimentación canina

Por la responsabilidad que sentimos hacia nuestros clientes, queremos aportar unos consejos que los propietarios puedan aplicar a la hora de decidir qué dar de comer a su perro y en cuánta cantidad, para que una inadecuada ingesta no sea motivo de visita a la clínica veterinaria.

¿Qué alimentos no deben faltar en la dieta del perro?

Para que un perro se mantenga sano y bien alimentado, se le debe procurar una dieta equilibrada en proteina, hidratos de carbono y grasa, ademas de otros nutrientes esenciales. La mejor opcion es alimentar a nuestras mascotas con piensos comerciales de calidad, equilibrados y con buena materia prima. Dentro del mercado podemos encontrar infinidad de marcas de alimentación.

¿Qué alimentos no deben comer jamás los perros?

No es conveniente darles nuestras sobras humanas, los perros no pueden alimentarse como nosotros y menos con platos condimentados además pueden contener alimentos prohibidos para ellos sin que los sepamos.
Pasamos a señalar los alimentos cien por cien contraindicados que, si se evitan, nos ahorrarán más de una atención veterinaria de urgencia.

El principal de ellos es el chocolate, un alimento absolutamente nocivo que, además, no aporta nada de valor nutritivo al perro. Si queremos premiarle con algún tipo de golosina es preferible comprar golosinas específicas para perros que contengan la menor cantidad de aditivos artificiales posible. Además, tendremos la precaución de no saturar al perro con golosinas para evitar problemas de sobrepeso y desequilibrar su alimentacion fundamental que debe ser el pienso.

Tampoco se les debe dar carne y vísceras crudas, de tal manera que evitemos que puedan ser afectados por enfermedades parasitarias

Los huesos nunca deben formar parte de la alimentación de nuestras mascotas, ni siquiera como premio o entretenimiento. Cualquier hueso, y repito, cualquiera, puede producir daño desde el momento en el que entra por la boca. Ni huesos de pollo, ni de cordero, ni de cerdo, ni de ternera. Si queremos evitarle a nuestra mascota problemas importantes de salud, incluso graves y mortales, es mejor eliminarlos de la dieta.

Están prohibidos también la cebolla, lactosa, uvas y otras frutas con semilla, uvas pasas y frutos secos.

Nuestros consejos

  • Debes tener en cuenta la edad del animal para calcular la frecuencia: en periodo de crecimiento es mejor alimentarlos tres veces al día, para ya en edad adulta pasar a alimentarlos dos veces al día. Nunca deberían comer una vez al día solamente (importantísimo sobre todo en perros de razas grandes)
  • Siempre es mejor una alimentación de venta en el mercado que humana, la primera aportará siempre todos los nutrientes necesarios además de medidos para que el perro se encuentre sano y bien alimentado.
  • la alimentación, frecuencia y cantidad, debe ser acorde siempre a su edad, peso, actividad y estilo de vida.
  • Evitar siempre darle sobras y restos de comida humana. Pueden contener trazas de alimentos nocivos y no son adecuados para la alimentación canina.

Para cualquier duda siempre es recomendable consultar con un veterinario con experiencia, y en algunas ocasiones además, conviene hacer un seguimiento y vigilar la dieta. El alimento es la principal fuente de energía y salud de tu mascota y conviene que se sana, adecuada y equilibrada.

Y, por supuesto, toda comida que ya haya superado la fecha de caducidad.